El Whisky Sour es uno de los cócteles clásicos más reconocidos del mundo. Su equilibrio entre lo ácido del limón, lo dulce del azúcar y la potencia del whisky lo convierten en una bebida versátil, perfecta tanto para aficionados como para amantes de la coctelería. Con raíces históricas y múltiples versiones, es una receta que sigue viva detrás de las barras más exigentes.
A continuación, te mostramos cómo preparar un Whisky Sour clásico, su historia, sus variantes y una versión especial del bartender Borja Cortina.
Ingredientes del Whisky Sour
Antes de ver cómo se hace el cóctel, conviene conocer los ingredientes esenciales de la receta clásica avalada por la IBA (International Bartenders Association):
- 60 ml de whisky bourbon
- 22,5 ml de zumo de limón fresco
- 15 ml de jarabe de azúcar
- Hielo
- Clara de huevo (Opcional para una textura sedosa)
- Rodaja de naranja o cereza marrasquino (Para decorar)

Whisky sour-Bourbon Bulleit
Cómo preparar la receta oficial del Whisky Sour
Aunque es una receta sencilla, preparar un buen Whisky Sour requiere cuidar las proporciones y la técnica. Aquí te explicamos cómo hacerlo correctamente:
- Enfría la copa: Llena el vaso con hielos Bar Ice de Cubers para que mantenga el cóctel bien frío sin aguarlo.
- Prepara la mezcla: En una coctelera, añade el whisky, el zumo de limón y el jarabe de azúcar. Si deseas una textura más cremosa, incorpora también una clara de huevo.
- Agita en seco (si usas clara de huevo): Agita sin hielo durante unos segundos para emulsionar la clara y lograr una espuma fina.
- Agita con hielo: Añade hielo a la coctelera y agita enérgicamente durante 10-15 segundos.
- Sirve colado: Retira el hielo del vaso y sirve el cocktail colado en una copa previamente enfriada o en vaso bajo con hielo.
- Decora: Añade una rodaja de naranja o una cereza al marrasquino.
La versión de Borja Cortina
Además de la receta oficial, el bartender Borja Cortina, del premiado Varsovia Bar en Gijón, presenta su propia interpretación del cóctel. En su propuesta utiliza Bourbon Bulleit, al que añade un toque especial: un dash de angostura bitters, que aporta complejidad especiada al conjunto.
El resultado es una bebida más rica en matices, con un equilibrio elegante entre dulzor, acidez y notas amargas, manteniendo la esencia refrescante del cocktail original.
“El Bourbon Bulleit, originario de Kentucky, se caracteriza por su alto contenido en centeno, envejecimiento mínimo de 6 años en barrica, y notas cálidas de vainilla, miel y especias. Perfecto para quienes buscan un Whisky Sour con más personalidad.”
Variantes del cóctel
Como otros grandes clásicos, el Whisky Sour ha inspirado múltiples versiones que parten de su misma base. Estas son algunas de las más populares:
· New York Sour: Una variante que se elabora como un Whisky Sour clásico y se corona con una fina capa de vino tinto seco que flota sobre la bebida.
· Scotch Sour: Sustituye el bourbon por whisky escocés, resultando en un cocktail más seco, con toques ahumados. Es perfecto para los amantes del scotch.
· Maple Whisky Sour: En lugar de jarabe de azúcar se utiliza sirope de arce, que aporta matices tostados y un dulzor más sutil. Combina especialmente bien con whiskies con notas especiadas o envejecidos en barricas de roble.

Cocktail New York Sour
Historia y curiosidades
El origen del Whisky Sour nos lleva al puerto chileno de Iquique, a mediados del siglo XIX. Allí desembarcó Elliot Stubb, un mayordomo británico que servía en un barco inglés y soñaba con abrir su propio bar. Al instalarse en tierra firme, comenzó a experimentar con diferentes mezclas hasta dar con una combinación sencilla pero brillante: whisky, zumo de limón de Pica y azúcar. Le gustó tanto que la convirtió en su cóctel insignia, y pronto ganó popularidad entre marineros y locales.
Aunque hoy en día se preparan con limones comunes, la receta original utilizaba los famosos limones de Pica, cultivados en el oasis del mismo nombre cerca de Iquique. Su sabor único aportaba una acidez muy equilibrada.

Whisky Sour Bar Ice Cubers
El término «Sour» hace referencia precisamente a ese componente ácido o cítrico presente en el cóctel, en este caso aportado por el zumo de limón. Los Sours son una familia clásica dentro de la coctelería y entre ellos se encuentran el Daiquirí, el Sidecar, el Margarita o el Pisco Sour, este último también muy popular en Sudamérica. En muchas versiones, especialmente en el Whisky Sour, se añade clara de huevo para aportar cuerpo, suavidad y una espuma característica en la superficie.
La base alcohólica más habitual es el Bourbon, whisky típico de Estados Unidos, elegido por sus notas dulces que equilibran la acidez del limón.
Un clásico que nunca falla
El Whisky Sour no solo tiene historia, sino también una identidad única que lo ha mantenido vigente en las cartas de coctelería más reconocidas del mundo. Su equilibrio entre intensidad, acidez y dulzor, junto con su versatilidad, lo convierten en una apuesta segura tanto para paladares clásicos como para quienes buscan una reinterpretación más moderna.
Y para disfrutarlo como se merece, nada mejor que un hielo de calidad como el Bar Ice de Cubers, que enfría sin aguar el cóctel. Pruébalo bien frío y redescubre por qué este cocktail sigue siendo uno de los cócteles más emblemáticos del mundo.



