La coctelería floral ha ido ganando presencia en barras de todo el mundo gracias a su capacidad para aportar nuevos aromas, colores y matices a recetas clásicas. No hace falta trabajar detrás de una barra profesional para experimentar con ellas; con un jarabe casero y algo de paciencia, cualquiera puede preparar cócteles con flores en casa. Vamos con tres ingredientes estrella: lavanda, hibisco y violeta.
Cócteles con lavanda
La lavanda aporta un aroma herbal y relajante que combina muy bien con la ginebra y con destilados claros en general. La forma más sencilla de incorporarla es mediante un jarabe de lavanda: se hierve agua con azúcar a partes iguales y se añaden un par de cucharadas de flores secas de lavanda, dejando infusionar fuera del fuego durante 15-20 minutos antes de colar.
Receta del Lavender Gin Fizz
- 4,5 cl de ginebra London Dry
- 2 cl de jarabe de lavanda
- 2 cl de zumo de limón
- Soda al gusto
- Hielo
Para preparar esta variación floral del Gin Fizz, se agita la ginebra, el jarabe y el limón con hielo, se cuela en un vaso largo y se completa con soda. El hielo picado ayuda a mantener la intensidad aromática del cóctel, evitando una dilución excesiva durante el servicio: algo clave cuando el protagonista es un aroma tan delicado como el de la lavanda.

Cócteles con flores
Cócteles con hibisco
El hibisco (o flor de jamaica) tiene un sabor ácido, parecido al arándano rojo, y un color rojo intenso que convierte cualquier copa en un reclamo visual. Se prepara igual que el jarabe de lavanda, pero usando flores secas de hibisco; el resultado es un jarabe muy potente que se puede usar con muy poca cantidad.
Funciona especialmente bien con tequila y con ron blanco, ya que su acidez aporta un contraste similar al que buscamos en muchos cócteles tipo Sour, como el Whisky Sour. Un Hibiscus Margarita —tequila, jarabe de hibisco y un toque de lima— es de los cócteles florales más fáciles de defender ante cualquier paladar.
Cócteles con violeta
La violeta se trabaja casi siempre en forma de licor (el clásico Crème de Violette) más que como infusión casera, ya que su sabor floral es muy concentrado y delicado. Un par de mililitros bastan para perfumar todo un cóctel sin que se imponga sobre el resto de ingredientes. El ejemplo más conocido es el Aviation: ginebra, marrasquino, zumo de limón y un hilo de Crème de Violette que le da ese tono lavanda tan característico.
Consejos para trabajar con flores en coctelería
- Usa siempre flores secas de uso alimentario, nunca flores de jardín o de floristería tratadas con productos no aptos para consumo.
- Los jarabes florales se conservan bien 5-7 días en nevera en un bote hermético.
- Empieza con poca cantidad: el sabor floral es fácil de pasarse y difícil de corregir.
- El tipo de hielo influye más de lo que parece: un hielo de calidad, con una fusión lenta y controlada, evita que el sabor floral se diluya antes de tiempo.
En coctelería, pequeños cambios pueden transformar por completo una receta conocida. Las flores aportan una nueva dimensión aromática y, acompañadas de un hielo diseñado para respetar el equilibrio del cóctel, permiten disfrutar de cada matiz hasta el último sorbo.



