El whisky es sin duda una de las bebidas destiladas más apreciadas del mundo, sus consumidores incondicionales son legión, pero al mismo tiempo entre quienes lo beben ha existido siempre una duda persistente: ¿se debe tomar con hielo o sin hielo? La respuesta, como veremos, depende de diversos factores como el tipo de whisky, el gusto personal y la situación en la que se disfruta la bebida. En este artículo vamos a analizar al detalle cómo se toma el whisky, a estudiar las diferencias entre beberlo solo o con hielo, y cómo cada una de estas opciones influye en su sabor y en la experiencia que ofrece a quien degusta este ancestral licor.

El whisky, ¿con hielo o sin hielo?

El debate entre whisky solo o con hielo es antiguo y polariza a muchos entusiastas de esta bebida. Hay que decir que beber whisky sin hielo permite apreciar plenamente sus matices aromáticos y sabores complejos, por lo que los más puristas suelen preferir esta forma, argumentando que el hielo puede alterar la percepción del whisky, enmascarando sus características más sutiles.

Por otro lado, es justo reconocer que añadir hielo al whisky tiene sus ventajas, especialmente en climas cálidos o para quienes prefieren una bebida más refrescante. El hielo no solo enfría el whisky, sino que también lo diluye lentamente, lo cual puede suavizar su sabor y hacer que sea más accesible, especialmente para los nuevos bebedores. Algunas publicaciones del gremio afirman que los bartenders modernos valoran mucho las combinaciones con hielo, ya que permiten una experiencia de consumo más versátil y agradable​​.

¿Cómo afecta el hielo al sabor del whisky?

El hielo tiene un impacto significativo en el sabor del whisky. Al enfriarlo, el hielo puede reducir la percepción de algunos aromas y sabores, especialmente los más volátiles y complejos. Esto puede ser ventajoso para whiskies con un perfil muy intenso o alcohólico, haciendo que sean más fáciles de beber; sin embargo, para los whiskies de alta calidad, como los single malt escoceses o los bourbons premium, esta dilución puede restarles parte de su encanto​​.

Además, el tipo de hielo utilizado también es crucial. El hielo artesanal, por ejemplo, se elabora con técnicas que minimizan las impurezas y se congela lentamente para evitar burbujas de aire, lo que resulta en un enfriamiento más suave y una menor dilución del whisky​​. Aquí también se nota la diferencia entre usar hielo de máquina, que puede presentar impurezas, o usar hielo de alta calidad en bolsas, como el que ofrece Cubers.

¿En qué consiste un «whisky on the rocks»?

El término «whisky on the rocks» se refiere a servir whisky con cubos de hielo. Esta forma de disfrutar el whisky es especialmente popular en los Estados Unidos, aunque bien es cierto que ha ganado adeptos en todo el mundo. La expresión proviene del hecho de que, antiguamente, se usaban rocas (rocks, en inglés) frías en lugar de hielo para enfriar las bebidas. Hoy en día, «on the rocks» no implica -por suerte- tener que añadirle piedras, sino simplemente poner hielo a la bebida​​.

Whisky on the Rocks

«Whisky on the Rocks» con Bar Ice de Cubers

Beber whisky on the rocks es una excelente manera de experimentar este licor de una forma refrescante, sin comprometer demasiado su sabor. Beber whisky con hielo puede ser la mejor forma de hacer esta bebida menos intensa y más accesible al paladar de todos los públicos, especialmente durante los meses más cálidos del año.

Cómo tomar whisky con hielo

Para aquellos que optan por disfrutar su whiskey con hielo, es muy importante como hemos mencionado tener en cuenta el tipo de hielo utilizado. El hielo ideal para whisky debe ser grande y claro, minimizando la superficie expuesta y, por ende, la velocidad de dilución. Los cubos grandes o las esferas de hielo son perfectos para este propósito, ya que enfrían la bebida lentamente y mantienen su integridad por más tiempo​​.

La preparación del hielo también juega un papel clave. El hielo preparado con agua filtrada y congelado lentamente es el ideal para esta bebida, ya que se evitan impurezas y burbujas de aire, lo que afecta negativamente tanto al sabor como a la estética de la bebida. No olvidemos tampoco la importancia de añadir siempre el hielo al vaso antes de verter el whisky, ya que esto asegura que la bebida se enfríe de manera uniforme y gradual​​.

Coctelería con whisky

El whisky es una base excelente para una amplia variedad de cócteles, que permiten explorar diferentes perfiles de sabor y presentaciones. Los cócteles de whisky clásicos como el Manhattan, el Old Fashioned, el Mint Julep o el Whisky Sour -entre otros muchos- son muy conocidos y demandados, tanto entre los aficionados a esta bebida como entre los bartenders. se trata de cocktails que combinan el whisky con ingredientes tales como vermut, azúcar o cítricos para crear bebidas que son sinónimo de sofisticación y buen gusto.

En el mundo de la coctelería moderna, el whisky también se utiliza en creaciones más innovadoras. La coctelería craft o de autor introduce técnicas avanzadas como la infusión, el fat-washing y el uso de ingredientes inusuales para crear cócteles únicos y memorables. Estas nuevas bebidas, que destacan por su presentación y por ofrecer una experiencia sensorial diferente, utilizan también en muchos casos whisky entre sus ingredientes para aportar un contraste con el sabor más dulce de otros componentes.

 

En conclusión, y retomando la duda inicial al comenzar este post, solo podemos decirte que la decisión sobre cómo se toma el whisky dependerá en gran medida del gusto personal de cada uno. Solo para los más puristas, o con hielo si eres un bebedor ocasional y prefieres suavizar su sabor, lo importante es disfrutar de esta bebida con respeto a su rica historia y complejidad. Eso sí, si vas a tomarte un “whisky on the rocks”, recuerda la importancia de añadirle siempre un hielo de buena calidad que permita conservar el sabor del licor: un hielo como el que te ofrece Cubers.