El Dry Martini es un cóctel emblemático que ha perdurado a lo largo de los años, destacando por su elegancia, sencillez y carácter seco. Su combinación de ginebra y un toque de vermut seco lo convierte en una bebida ideal para quienes buscan una experiencia clásica y sofisticada en la coctelería.

Este icónico cóctel se ha convertido en sinónimo de estilo y distinción, presente tanto en el cine como en los bares más selectos del mundo. Hoy te mostramos cómo hacer este cocktail, sus ingredientes y los secretos para prepararlo correctamente.

Ingredientes del cóctel

Antes de ver cómo se prepara un Dry Martini clásico, conviene tener claros sus ingredientes principales. Esta bebida se caracteriza por su sencillez y precisión, por lo que es importante usar productos de calidad y respetar las proporciones:

  • 60 ml de ginebra seca (London Dry)
  • 15 ml de vermut seco
  • Hielo
  • Aceituna verde o twist de limón para decorar

Cómo preparar la receta del Dry Martini paso a paso

Aunque pueda parecer simple, preparar un Dry Martini perfecto requiere atención al detalle. Aquí te explicamos cómo hacerlo correctamente:

  1. Enfría la copa y el vaso de mezcla: Añade Hielo Classic de Cubers tanto a la copa de cóctel como al vaso de mezcla para que estén bien fríos antes de servir.
  2. Añade el vermut seco: Vierte los 15 ml vermut seco en el vaso de mezcla.
  3. Incorpora la ginebra: Agrega 60 ml de ginebra al vermut.
  4. Mezcla suavemente: Remueve con una cuchara de bar durante unos 20-30 segundos para integrar sabores y enfriar sin diluir demasiado.
  5. Sirve sin hielo: Retira el hielo de la copa previamente enfriada y vierte el cóctel colado.
  6. Decora y aromatiza: Añade una aceituna verde si quieres un toque salado, o un twist de limón para aportar frescura aromática.

La versión de Borja Cortina

Además de la receta clásica, el bartender Borja Cortina, del premiado Varsovia Bar en Gijón, ofrece su propia interpretación del cóctel. En su propuesta, la cantidad de vermut se reduce a tan solo 4 gotas, y la ginebra se mantiene en 7,5 cl, resultando en un martini muy seco y aromático.

Este enfoque, más moderno y minimalista, realza el carácter de la ginebra y se inspira en gustos históricos como los de Hemingway o Churchill, quienes preferían el vermut casi inexistente.

Variantes del cocktail

A lo largo del tiempo, han surgido diversas variantes del cocktail, adaptándose a diferentes gustos y preferencias:​

  • Perfect Martini: Combina partes iguales de vermut seco y vermut dulce, ofreciendo un equilibrio entre los sabores secos y dulces.
  • Vesper Martini: Este cóctel mezcla 3 partes de ginebra, 1 de vodka y ½ parte de Kina Lillet (hoy sustituido por Lillet Blanc), servido agitado y decorado con un twist de limón.
  • Vodka Martini: Sustituye la ginebra por vodka, resultando en un cóctel más suave y neutro en sabor. Popularizado por el personaje James Bond con su famosa frase «agitado, no mezclado». ​
  • Dirty Martini: Añade un chorrito de salmuera de aceitunas a la mezcla, otorgándole un sabor salado y distintivo. ​
  • Gibson: Similar al Dry Martini clásico, pero se decora con una cebolla perla en lugar de una aceituna, aportando un toque ligeramente diferente en sabor y presentación.
  • Ámbar Mandarina: Sustituye parte del vermut seco por licor de mandarina, aportando un color ámbar y un perfil dulce y cítrico que suaviza la sequedad característica del Martini clásico.

Historia del Dry Martini: entre la leyenda y la coctelera

El origen del cóctel es incierto, aunque varias teorías coinciden en situarlo a finales del siglo XIX o comienzos del XX. Algunos atribuyen su creación al bartender Jerry Thomas en San Francisco, quien lo habría preparado como una evolución del cóctel «Martínez». Otros creen que el nombre proviene directamente de la popular marca de vermut italiano Martini & Rossi.

Sea cual sea su origen, el Dry Martini se popularizó rápidamente en Estados Unidos y Europa, convirtiéndose en uno de los cócteles más pedidos durante la Ley Seca y posteriormente en la Edad de Oro de la coctelería.

También forma parte de la cultura pop, gracias al personaje de James Bond, quien inmortalizó el Vodka Martini agitado, no mezclado. Aunque los puristas defienden que un buen Martini debe mezclarse suavemente, la frase del agente 007 se convirtió en símbolo de rebeldía, estilo y personalidad.

Un cóctel con historia, carácter y precisión

El Dry Martini es mucho más que una bebida; es un ícono cultural, un símbolo de elegancia y una prueba de técnica detrás de la barra. Prepararlo correctamente requiere precisión, buen hielo y respeto por sus proporciones.

Ya sea en su versión clásica, al estilo Borja Cortina o con alguna variante, este cóctel sigue conquistando a quienes valoran lo simple, lo seco y lo sofisticado.

La elegancia no se improvisa. Se sirve en copa de cóctel y se llama Dry Martini.