La Michelada es un cóctel mexicano que se prepara a partir de una cerveza rubia. Es una bebida refrescante, que, servida con mucho hielo puede ser ideal para las tardes de verano. Quien haya tenido la suerte de cruzar el charco sabrá que en México les encantan los sabores picantes, ácidos y dulces a partes iguales. Pues bien, prepárate una buena michelada en casa, seguro que te acerca (al menos mentalmente) a una de las maravillosas playas de Riviera Maya. Te dejamos la receta.

¿Dónde surge la michelada?

Hay varias versiones sobre el origen de la michelada. La más extendida se remonta a los años 70 en la ciudad de San Luis de Potosí. Allí, en el club deportivo local, había un socio que siempre pedía una cerveza «aderezada» con sal, limón y hielo. Se dice que esto acabó por instaurarse en el pueblo y acabaron llamándolo michelada.

La otra versión conocida dice que la michelada proviene de Estados Unidos. Como era habitual beber la cerveza a temperatura ambiente, los norteamericanos empezaron a echarle hielo y a llamarlas «chilled beers», esto llegó a México, donde le dieron su toque y la aderezaron. «Chilled» pasó a ser «chelada» o «mi chela helada», popularizándose finalmente en todo el mundo como michelada.

¿Cómo preparar una michelada?

La michelada tradicional es muy sencilla:

Ingredientes:

  •  Cerveza rubia (tipo Coronita, Modelo o Sol)
  • Zumo de dos limas
  • Cucharada pequeña de Tabasco (o cualquier salsa picante)
  • Sal y Chile molido al gusto
  • Hielo Cubers Classic Ice
  • Vaso de pinta o jarra de cerveza

El primer paso es frotar la lima por el borde del vaso y, cuando siga mojado por el zumo, impregnarlo de sal y chile molido. Cuando esté listo, se añade el hielo, el zumo de las limas y la cucharada de tabasco. Finalizamos echando nuestra cerveza.

Esta receta ha ido variando con el tiempo y con los gustos de quienes probaban esta tradicional bebida mexicana. Por eso ahí va la chelada, la versión de la michelada para los que no son fans del picante:

Los ingredientes son los mismos, solo hay que eliminar el chile molido y la salsa picante. Para prepararla, creamos la costra en el borde del vaso elegido únicamente con sal y a la cerveza solo le añadimos el zumo de dos limas y bien de hielo Cubers Classic Ice. Delicioso.

Y la última, estas para los que son muy de dulce: michelada de mango. Una auténtica locura, el picante, el salado y el dulce del mango combinan a la perfección. Para elaborarla solo necesitas seguir la receta tradicional de la michelada y añadir, además del zumo de lima, un poquito de zumo de mango. Por último, cuando añadas el hielo y la salsa picante, incluye también unos trocitos de mango… ¡para chuparse los dedos!